San Pedro de Macorís, R.D.- La banda de Pop-Rock
dominicana, Mudovan, presentó un nuevo álbum construido a partir de
experiencias personales que transitan por la pasión, la melancolía,
el deseo, las pérdidas y el desapego.
Después del Vértigo, es un disco que te lleva por un viaje emocional
entre romances intermitentes, deseos oscuros y la búsqueda de
esperanza.
Desde el primer acorde de “I.N.D.C.” hasta la emotiva despedida de
“Estela”, la banda construye un relato donde la melancolía, la
pasión y el desapego se enlazan en cada canción.
Con un sonido que fusiona el power pop, el rock alternativo, el pop
punk, el post-hardcore y pinceladas de djent, la banda crea un
paisaje sonoro que oscila entre la introspección y el estallido
emocional.
Canciones como “Intermitente” y “Fantasmas” exploran la fragilidad
de los lazos emocionales, mientras que “Súcubo” seduce con una
energía oscura y magnética.
“Modo Sigilo” destila seducción entre desconocidos, y “Vórtice”
abraza el desapego de vínculos no recíprocos.
“I.N.D.C.” abre el álbum desde su extremo más ácido y agresivo, con
claras influencias del metalcore.
Una pieza intensa sobre convertirse en ese objeto de deseo tan
inadecuado como irresistible.
En el lado intermedio del espectro, “En Otra Vida” ofrece una pausa
íntima y nostálgica: una balada tan contagiosa como melancólica, que
remueve sentimientos sobre un amor cuya ausencia se resiste al paso
del tiempo.
Mientras que, “Aurora”, es la continuación directa a “Vienes Y Vas”
que nos brinda un cierre de ciclo tan satisfactorio como necesario.
Inspirados por bandas como Anberlin, The 1975 y Jimmy Eat World,
Mudovan construye un sonido propio donde guitarras potentes,
baterías dinámicas y voces cargadas de emoción dibujan paisajes de
alto impacto.
Cada canción es un reflejo de vivencias personales, una catarsis
musical que conecta con el oyente de manera íntima y honesta.
Después del Vértigo fue enteramente producido por los integrantes de
la banda: Jordan Morla, a cargo de la voz principal, las letras y la
composición; Aldo Corniel, en la guitarra, co-producción y
co-composición; Rudy Inoa, en la guitarra y co-composición; Nidas,
en el bajo, los arreglos y la producción; y Marcos Ramírez, en la
batería.
La mezcla y masterización estuvieron a cargo de Federico Álvarez,
consolidando una obra auténtica y sin filtros.
